Palabras de la Sra Guadalupe Zardain de D’Argence
México, D.F., 15 de mayo de 2004
El día de hoy es un día especial. El que Dios haya querido que
el bautizo de Sofía coincidiera con el cumpleaños de Andy me da la certeza que
El Señor está acompañándonos y nos tendrá de su mano en este caminar.
Desde hace días, sino decir meses he pensado en este momento.
Hay tantas cosas que quiero decirte, Sofía. Primero la felicidad que me ha dado
tu nacimiento. La espera fue larga y al verte y tenerte entre mis brazos
agradecí a Dios y a la Virgen de Guadalupe el haberme escuchado a tantas
peticiones que les hice. A través tuyo y de Andy mi relación con Dios se ha
fortalecido, mi visión de la vida ha cambiado. Los nietos me han venido a
enseñar a ser una verdadera madre. Me han sacado fuerza de mi armario interior.
Han dado a mi vida la alegría de vivir, no porque mi vida fuera triste, pero al
crecer los hijos se queda uno sola y ustedes han traído de nuevo a mi corazón el
entusiasmo y la dulzura para mi futura existencia.
Ana Paulina y Andrés el sacrificio de no tenerlos a ustedes
cerca, en mis nietos ha dado fruto. Les agradezco de todo corazón su fortaleza,
su ejemplo para todos nosotros. Hemos aprendido a través de ustedes el amor a la
vida, su dedicación, su paciencia y sobre todo el ejemplo que como pareja nos
han dado.
Marilu y Víctor, abuelos de entrega sin límite. Va para
ustedes mi reconocimiento y al mismo tiempo les pido que sigamos los cuatro
unidos en esta gran aventura, la de ser ABUELOS.
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